jueves, 1 de septiembre de 2022

El Atlas de Herbert Bayer

El nombre de Herbert Bayer quizás esté más asociado con la Bauhaus: fue estudiante en la escuela y luego profesor de publicidad y tipografía hasta 1928, pero tuvo una carrera prolífica y diversa hasta su muerte. 

Trabajó como diseñador de publicidad comercial en Berlín durante casi diez años, donde las aplicaciones de la teoría Bauhaus son evidentes en su trabajo mediante el uso de fuentes sans serif, colores primarios y fotomontaje. Cuando el régimen nazi llegó al poder, emigró a Estados Unidos en 1938, como habían hecho tantos otros asociados a la Bauhaus.

Fotografía de Herbert Bayer

Para conmemorar el 25.º aniversario de CCA en 1953, Bayer diseñó el World Geo-Graphic Atlas: A Composite of Man's Environment, una de sus obras menos conocidas y más ignoradas, como regalo para los empleados, clientes, colegios y universidades de CCA. 

Imagen de la primera página del Atlas. 1953

El atlas, que brinda una vista de un mundo posterior a la Segunda Guerra Mundial, es un símbolo del diseño de libros modernistas del siglo XX que sirve como precursor de las tendencias actuales en el diseño de información y un ejemplo de cómo se puede hacer accesible la información compleja.

Evolución futura de la población y huella ecológica. 1953

Para reunir la gran cantidad de información necesaria, hizo su propia investigación recopilando datos y viajando por toda Europa para encontrar mapas relevantes. Investigó atlas, escribió y editó el texto y creó miles de infografías. Organizó e ilustró los datos y mapas, incluidas representaciones del cosmos, estadísticas de censos, sistemas de transporte y comunicación, y patrones meteorológicos y de viento.

Infografía del Sistema Solar. 1953

El Atlas fue considerado un triunfo de la ideología de la claridad de la Bauhaus puesta en práctica. Fue llamado el "primer atlas 'estadounidense' que pertenece propiamente a la categoría de grandes atlas mundiales".El propio Bayer consideró el Atlas Geográfico Mundial como uno de sus mayores logros.

Te dejo un par de enlaces para que veas el atlas, ten en cuenta que se hizo durante la época en la que no existían ordenadores.

viernes, 15 de julio de 2022

Taller de grabado en la Bauhaus


El taller de grabado de la Bauhaus estatal existió desde 1919 a 1925; fue uno de los primeros talleres con capacidad de pleno rendimiento, y realizó excelentes trabajos pese a ciertas dificultades.

En la imprenta instalada en la Bauhaus estatal de Weimar se aprendía en primer lugar lo puramente técnico: el equipo de maquinaria y herramientas. Se realizaban, sobre todo, xilografías, litografías y aguafuertes, el taller no ofrecía la posibilidad de hacer experimentos tipográficos.
Grabado de Gehard Marcks.

En la etapa de Dessau (1925-1932), ocurrió exactamente lo contrario: se prescindió de la impresión artística y en lugar suyo se montó una imprenta tipográfica y de grabado publicitario.

La dirección artística estuvo confiada a Lyonel Feininger, se dedicaba a la xilografía, no sólo en gran formato, sino también como ilustración de sus cartas. En el orden práctico, el taller estaba bajo la dirección de Carl Zaubitzer, estuvo al frente del taller de grabado hasta la disolución de la Bauhaus de Weimar, y luego un año más. La asesoría artística correspondió en este aspecto a Paul Klee.

Grabado de Lionel Feininger

El taller de grabado sirvió no sólo a la formación técnica y a la producción, estuvo abierto, a efectos de experimentación y asesoramiento. Muchos de los alumnos de otras disciplinas ensayaron ocasionalmente la litografía, la xilografía o el aguafuerte, la mayor parte de esos trabajos, naturalmente, son obras inmaduras.

Los pintores y dibujantes que ejercían de maestros en la Bauhaus utilizaron con sumo gusto el grabado como campo de experimentación. Junto a Feininger, Gerhard Marcks demostró con sus numerosas planchas una excepcional finura en el conocimiento de las muy específicas posibilidades de la técnica xilográfica; Klee halló en la litografía sobre papel un medio de expresión altamente adecuado a su personalidad, y Schlemmer, con el sistema de pulverización aplicado a la litografía, se propuso enriquecer los procedimientos configurativos. Georg Muche, pese a la fuerza del dibujo, obtuvo del grabado efectos de poética sutileza.
Grabado de Oskar Schlemmer

El taller de grabado sirvió también a los trabajos de Itten, Schreyer, Kandinsky y Moholy-Nagy. Es cierto que el grabado no llevó a cada uno de éstos a un examen expreso de la técnica correspondiente: en parte, utilizaron el grabado artístico como una forma de reproducción, de multicopiado fiel al original.

Grabado de Moholy Nagy




miércoles, 11 de agosto de 2021

La Fundación Juan March y la Bauhaus

La Fundación Juan March nació en 1955 con la misión de fomentar la cultura en España. Organiza exposiciones, conciertos y conferencias en su sede en Madrid y es titular del Museo de Arte Abstracto Español, de Cuenca, y del Museu Fundación Juan March, de Palma. A través del Instituto Carlos III/Juan March de Ciencias Sociales, de la Universidad Carlos III de Madrid promueve la investigación científica.

Logo de la Fundación

Esta Fundación ha organizado numerosas exposiciones y conciertos que profundizaban en la extensa temática de la Bauhaus. También, con motivo de dichos eventos, ha hecho conferencias y editado muchas publicaciones relacionadas con la Bauhaus o con sus profesores como Feininger, Klee, Kandinsky o Josef Albers y de alumnos como es el caso de MAx Bill.

Aquí os dejo unos enlaces y un vídeo para que veáis la importante labor que realiza la Fundación Juan March acercando al gran público, entre otras cosas, el arte del siglo XX.

martes, 10 de agosto de 2021

Ballet Mecánico de Kurt Schmidt

Kurt Schmidt (1901-1991) estuvo en la Bauhaus entre los años 1920-1925, destacándose como alumno en algunos de los proyectos teatrales. Como en la mayoría de los estudiantes, la influencia de Oskar Schlemmer era evidente. Las puestas en escena eran especies de ballets o danzas que enfatizaban de manera crítica, la mecanización y automatismo como expresión de los nuevos tiempos.

Escena de ballet mecánico 1923

Uno de los trabajos más promovidos de Kurt Schmidt fue su Ballet Mecánico (“The Mechanical Ballet”), el cual comenzó a preparar desde finales de 1922 junto con sus colegas George Teltscher y Friedrich Wilhelm Bolgler. 

El espectáculo contaba con cinco figuras y duraba no más de media hora. Los actores-bailarines quedaban ocultos tras paneles coloristas, el fondo negro posibilitaba que se destacaran los colores en los simples movimientos mecánicos creados, con el objetivo de mostrar un ‘cuadro abstracto en movimiento’. 

Personajes del Ballet mecánico 2009

El Ballet Mecánico ha sido representado posteriormente en varias ocasiones, reconstruyendo los diseños y la coreografía de la puesta original. Así se ha hecho por el “Theater der Klänge” en 1987, en Dusseldorf.


Un año después, en 1924, Kurt Schmidt desarrolla otro proyecto: The Man at the Control Panel, más cercano a las teorías de su maestro Schlemmer. La figura humana, no se oculta, sino que se transforma. Con ello, Schmidt se suma a los experimentos del taller de teatro centrados en la relación del cuerpo con el espacio y, sin abandonar la idea de la mecanización.

Escena de "The Man at the Control Panel" 1924

El taller de... ¿teatro?

Este taller inició su trabajo en 1921 con Lothar Schreyer que introdujo las ideas del expresionismo literario.  Pero en 1923 Oskar Schlemmer se convierte en el director del departamento de Diseño Teatral después de haber estado desde 1920 enseñando a tallar la piedra.  

En 1921 Walter Gropius, director de la Bauhaus de Weimar, invitó a Lothar Schreyer a dirigir el taller de artes escénicas de la escuela. Gropius estableció el taller para explorar métodos teatrales, ya que vio similitudes entre la construcción y el trabajo escénico. 

Ensayo  del taller de teatro en Dessau

Lothar Schreyer se animó a participar a los estudiantes de todos los departamentos. Scheyer, como  Johannes Itten y Gertrud Grunow, fue considerado como uno de los "esotéricos" de la Bauhaus, a diferencia del Gropius, de mentalidad más técnica.

Experimentó y ocultó a sus jugadores detrás de máscaras geométricas de cuerpo entero para explorar el lenguaje de la forma. Sin embargo, sus obras como Mondspiel (Moon Play) y Kreuzigung (Crucifixión) no fueron bien recibidos en la escuela y se fue en 1923. Fue sucedido por Oskar Schlemmer.
Figurín para MANN de Lothar Schreyer

En su primera fase y de la mano de Lothar Schreyer, el taller de teatro de la Bauhaus se caracterizó por enfatizar el simbolismo y la abstracción, dejando el lenguaje y la ambientación musical en un segundo plano, y concediendo escaso valor a la arquitectura escenográfica. 

Walter Gropius, director de la Bauhaus, había realizado algunas propuestas de reformulación que no habían gustado a Schreyer. Así pues, en 1923, Schreyer presentó su dimisión de la escuela.


Para dirigir esta nueva etapa, Gropius confió en Oskar Schlemmer. Éste último propuso un teatro basado en la danza, puesto que la danza representaba la forma original de la ópera, género que no estaba atado a la esclavización de la palabra. Además, para Schlemmer el cuerpo humano respondía a un dinamismo espacial que repercutía en el ámbito físico y psíquico.